
Se trata de un exclusivo proyecto ejecutivo que, diseñado por Marcelino Moreno, sabe satisfacer incluso a los golfistas más exigentes, a quienes les da la posibilidad de practicar este deporte en el ambiente sublime y placentero que sólo puede ofrecer El Santuario Resort.
Se ubica a unos cuantos metros del lago de Valle de Bravo, rodeado de la exuberante naturaleza de la zona compuesta por robles, orquídeas, fresnos, pinos, ahiles, entre otras especies, donde el clima que se registra en la mayor parte del año es templado y los vientos soplan generalmente de poniente a oriente.
El campo de golf se extiende sobre una superficie total de 26,999 m2, es par 27 y consta de nueve hoyos par tres. Tiene dos lagos artificiales que ocupan 10% del área total, es semiondulado con greenes semi planos ubicados en una superficie promedio de 300 m2, así como una distancia por hoyo que oscila entre 80 y 150 yardas, mientras que los Fairways de pasto kykuyo y Greens presentan la variedad Penn Cross Bent.
A los miembros del Club de golf, El Santuario ofrece instalaciones y servicios de calidad y primer nivel, como Tee de práctica, Puting Green, red de práctica, área de cafetería, clase y clínicas de golf.
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La alberca con longitud de 25 metros desde donde la vista es infinita y dos jacuzzi al aire libre son sólo el inicio. Le siguen una palapa con servicio de bar y restaurante, un área de comedor, un par de confortables salas y una tumbona destinada a hacer viajar infinitamente a quienes e sienta en ellas a mirar la paz de las aguas.
Complementan el lugar dos vestidores, cada uno con regaderas, jacuzzi, vapor, área de lockers, cuarto de lavado y área de entrega de toallas, así como dos bodegas para accesorios náuticos y maravillosa terraza empastada para juegos infantiles.
Se trata de la Marina y club náutico de El Santuario Resort, que tiene además entre sus instalaciones un área cubierta y cajones para las embarcaciones en un muelle que no tiene comparación con ningún otro en Valle de Bravo, entrada al paraíso en la montaña.
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Cada vez hay menos espacio en las agendas y en los territorios para dedicarse a disciplinas que reintegran al ser humano a la naturaleza a partir del contacto con los animales, por ejemplo de la relación primigenia entre caballo y jinete.
El Santuario cuenta con un club hípico para quienes sí hacen espacio en sus vidas y desean cultivar las disciplinas ecuestres.
Se trata de un lugar con acceso sólo para los propietarios y sus invitados. Todo propietario de un terreno en el fraccionamiento El Santuario tiene derecho de adquirir caballerizas en comodato por 99 años en el club hípico.
Consta de 23 caballerizas rústicas, hechas de adobe y madera contienen un sistema de aspersión para la erradicación de moscas, un potrero, dos paddoks de calentamiento, así como tres pistas, una jardinada de obstáculos fijos, otra de arena con obstáculos y gradas de pasto, y otra más sólo de pasto.
Dependiendo del número de caballerizas que se tengan, a cada propietario se le asigna un lugar en zonas especiales, por ejemplo, para guardar bebidas en el mueble bar.
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